¿Tienes una idea emprendedora de app móvil? Te contamos como llevarla a cabo con éxito haciendo uso del producto mínimo viable.

A menudo, cuando detectamos una necesidad se nos ocurre una app para cubrirla. Llevar a cabo esta idea suele ser complicado y costoso cuando no se disponen de los conocimientos de programación o el equipo para ello.

Una posibilidad que tenemos para conseguirlo es la financiación. Sin embargo, no es fácil conseguir financiación si lo único que le puedes ofrecer a los inversiones es una idea. Pero sin financiación no hay dinero para pagar al equipo para desarrollar la app y esto se convierte en una espiral que acaba dando al traste con ideas que en muchas ocasiones son muy buenas.

¿Cómo podemos romper esta espiral? Con un producto mínimo viable

Producto mínimo viable

Es lógico que de primeras no se cuente con el dinero para desarrollar la app completamente.  Por ello queremos introducirte la idea de «producto mínimo viable».  El producto mínimo viable es un desarrollo que tiene las funcionalidades básicas para que puedan ser validadas. Podríamos decir que es la versión beta de la app, para que un grupo de usuarios puedan empezar a usarla.

Este producto mínimo viable no tiene porqué parecerse estéticamente a la versión final de la app, aunque ya se irá acercando. Será una versión inicial sobre la que en un futuro se construirá la versión final de la app.

El producto mínimo viable nos va a dar muchas ventajas:

Validar la idea

A veces se usan encuestas para saber la opinión de los usuarios antes de lanzar la app. Es muy común una encuesta en la que explica a los usuarios en que consiste la app y les pregunta si la usarían o no, si les sería útil, cuanto pagarían por ella, etc…  pero el feedback que se consigue no siempre es real.

Cuando luego se les pide a los usuarios que la usen o que paguen por ella en muchas ocasiones resulta que no coincide con las encuestas, ya que es muy fácil decir que pagarías por algo, pero no siempre estamos dispuestos a hacerlo.

El producto mínimo viable te va a permitir hacer una validación real de la app. Puedes usar una pequeña comunidad de usuarios que prueben la app. Puedes preguntar a estos usuarios que les gusta y que no y también te darán ideas y consejos sobre nuevas funcionalidades que quizás a ti no se te habían ocurrido o pensabas que no eran de utilidad.

Si además quieres saber si pagarían por ello, puedes ofrecerla a un precio menor del precio final y así ver cuantos están dispuestos a pagar por ella.

Solventar fallos

El usarla en una etapa temprana te ayudará a descubrir fallos lo antes posible. Los usuarios «early adopters» que son conscientes que la app está en una fase inicial serán mucho más comprensivos con los fallos y la experiencia nos dice que los reportan de forma más detallada.

Cuando luego se lanze la versión final, los usuarios tendrán una sensación de estabilidad que le hará confiar en tu app mejorando así la experiencia de usuario.

Conseguir financiación

No es fácil conseguir financiación y como hemos explicado antes, mucho menos si no tienes nada que «enseñar». Por ello, si a los inversores les presentas un producto mínimo viable, que funciona perfectamente y que además está validado, será mucho más fácil conseguir esta financiación.

Además el tener datos de feedback e incluso gente que haya pagado por ella hará que el trato con los inversores sea mucho mas ventajoso para ti.

Los inversores no verán tu idea como algo futuro, ya que podrán usarla y verificar que funciona. Así se convencerán de que tu idea es una gran idea.

Si en vez de buscar inversores te decantas por el crowdfunding, tener un producto mínimo viable hará que puedas transmitir mejor tu idea y conseguir así que tenga éxito tu campaña.

Puedes crear campañas de crowdfunding en plataformas como verkami

Desarrollamos tu Producto Mínimo Viable

Si no tienes equipo de desarrollo, y no puedes permitirte pagar a un equipo para que desarrolle la app, puedes contar con nosotros para el desarrollo de tu producto mínimo viable. El costo será mucho menor y te permitirá conseguir financiación para poder tener el equipo que desarrolle la opción final.

Cuando consigas financiación y montes tu startup, tu equipo de desarrollo no partirá de cero. Podrá usar todo el código del producto mínimo viable para seguir desarrollándolo hasta llegar a la idea final. Al tener parte del trabajo hecho, además, se abaratarán costes y el tiempo de desarrollo será menor.

Si tienes una idea y te gustaría saber como podría ser su producto mínimo viable, nosotros te aconsejamos y te damos presupuesto sin compromiso. Puedes contactar con nosotros en nuestro formulario de contacto o enviándonos un email a [email protected]